El bife angosto, un corte clásico en las parrillas de todo el mundo, es especialmente apreciado por los amantes de la carne por su sabor y textura. Aunque no siempre ha sido el centro de atención en la gastronomía, su popularidad ha ido en aumento, convirtiéndose en un favorito para muchos.

¿Por qué el bife angosto es tan valorado?

La demanda del bife angosto se debe a su equilibrio perfecto entre la carne y la grasa, lo que le otorga un sabor y una jugosidad inigualables. Este corte proviene de la parte superior del lomo de la res, una zona que realiza menos trabajo y, por tanto, resulta en una carne más tierna.

¿Qué hace que el bife angosto sea tan sabroso?

El bife angosto se caracteriza por tener una veta de grasa en uno de sus bordes que, al cocinarse, se derrite parcialmente impregnando la carne con un sabor rico y profundo. Además, su textura tierna permite que los sabores de los adobos y marinados penetren fácilmente, realzando su gusto natural.

Conocido en Sudamérica como "Bife de chorizo", es un corte que se ubica en la primera mitad de la parte cercana al cuarto trasero del costillar entero. Este corte se caracteriza por su abundante grasa de cobertura, lo que le confiere una gran ternura y un sabor excepcional. Su ubicación en la res y su composición lo hacen ideal para ser cocinado a la parrilla o a la plancha.

Consejos para cocinar el bife angosto a la parrilla

La clave para un bife angosto perfecto es la cocción. Este corte se disfruta mejor termino medio o tres cuartos. Es importante prestar atención al grosor del corte; si no es uniforme, se recomienda cortarlo en trozos más regulares para una cocción pareja.

Preparar un bife angosto en la parrilla es un arte que combina la selección del corte adecuado con una técnica de cocción precisa. Al comprar el bife angosto, es crucial buscar una pieza con grasa uniformemente distribuida, ya que esto garantiza la ternura de la carne al cocinarse. Es recomendable evitar cortes con capas de grasa incompletas o irregulares.

El proceso de asar el bife angosto es sorprendentemente sencillo, pero requiere atención a los detalles. El fuego debe estar caliente y listo, idealmente con brasas en lugar de llamas abiertas, para evitar quemar la carne. Antes de colocar la carne en la parrilla, es importante salarla uniformemente con sal gruesa o entrefina, sin frotar, para evitar que se seque o quede demasiado salada.

Después de salar, deje reposar el bife angosto cerca de la parrilla durante unos 10 minutos. Esto permite que la carne absorba la sal y se realce su sabor. Al asar, coloque el bife a unos 15 cm sobre las brasas. Una vez que los jugos comiencen a aparecer en la superficie, es hora de voltear la carne.

El tiempo de cocción dependerá del gusto personal. Para un bife jugoso, se recomienda asarlo por unos 7 minutos más después de voltearlo. Si se prefiere al punto, puede dejarlo un poco más. Sin embargo, es importante no cocinarlo en exceso, ya que esto puede endurecer la carne.

¿Qué tipo de bife angosto elegir?

Todos los bifes angostos son deliciosos, pero la elección depende del gusto personal. Para quienes prefieren un sabor más intenso y natural, se recomiendan cortes de alta calidad como el Angus o el Wagyu. Estos cortes, debido a su mayor marmoleo, ofrecen una experiencia gustativa más rica.

En conclusión, el bife angosto es un corte que ofrece una experiencia culinaria excepcional. Ya sea en una parrillada familiar o en un asado gourmet, este corte no solo satisface el paladar, sino que también invita a explorar el arte de cocinar carne de calidad. Con los consejos adecuados y una buena selección de carne, el bife angosto puede convertirse fácilmente en el protagonista de cualquier comida.

Bonus: La receta perfecta para el Bife Angosto a la plancha incluyendo verduras como compañeras de viaje

  1. Inicio del Ritual: Desprendemos la membrana, esa capa rebelde, para asegurarnos de una textura ideal en la plancha.

  2. Corte Maestro: Segmentamos el bife en lonjas de dos dedos de espesor. Este corte, veteado con grasa, promete ternura y un sabor que hace danzar las papilas gustativas.

  3. Compañeros de Viaje: Preparamos berenjenas y cebollas, aliados perfectos para unas verduras grilladas que complementan nuestro plato.

  4. Fuego y Sazón: En una plancha ardiente, bañamos el bife en un aceite aromatizado con ajo y romero, volteándolo cada 15 a 30 segundos para evitar la formación de una costra que robe su jugosidad.

  5. Sinergia en la Plancha: Las berenjenas y cebollas se unen a la danza, recibiendo un toque adicional de nuestro aceite especiado.

  6. Un Toque de Magia: Esparcimos una sal especiada - una mezcla de sal gruesa, tomillo, laurel, romero, pimienta y ajo - para enriquecer cada bocado con una explosión de aromas y sabores.

  7. El Final Dorado: Antes de alcanzar el clímax culinario, coronamos el bife con manteca, un velo que aporta una riqueza incomparable.

  8. La Obra Maestra: Volteamos el bife una última vez, y entonces, es hora de emplatar. El resultado: una obra de arte en tu plato, un bife angosto a la plancha que promete ser un viaje sensorial inolvidable.

 

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